Si tienes pinos en tu entorno, seguramente habrás visto esos nidos de seda blanca en las copas de los árboles cuando llega el frío. La gran duda que surge siempre es la misma: ¿cuándo baja la procesionaria del pino? Entender este momento es vital, porque es justo ahí cuando estas orugas se vuelven peligrosas para quienes caminan por debajo, especialmente para los niños y las mascotas.

En Avisur conocemos de cerca este ciclo biológico porque llevamos años trabajando en el sector. Nuestra experiencia como empresa nos permite anticiparnos a los riesgos, ofreciendo soluciones que se adaptan a cada situación particular, ya sea en jardines privados o en grandes zonas comunitarias.

Nuestro enfoque siempre es ofrecer tranquilidad mediante un control preventivo que evite que la procesión llegue siquiera a tocar el suelo.

El momento del descenso de la procesionaria

La respuesta a cuándo baja la procesionaria del pino no es una fecha fija en el calendario, ya que depende directamente de la climatología. Por lo general, este fenómeno ocurre entre los meses de febrero y abril.

Sin embargo, si el invierno ha sido especialmente cálido, es muy común ver las primeras hileras bajando en pleno mes de enero.

Las orugas deciden bajar cuando las temperaturas empiezan a suavizarse y el suelo está lo suficientemente blando para que puedan enterrarse y realizar su metamorfosis. Si ves que los bolsones están más densos o notas movimiento dentro de ellos en días soleados, es la señal de que el descenso es inminente.

Riesgos de las plagas en los pinos durante la primavera

En nuestra zona, el clima mediterráneo favorece que este ciclo se acelere. El control de plagas en Granada y las actuaciones de control de plagas en Málaga suelen intensificarse en estas fechas porque el riesgo de contacto accidental aumenta. Las orugas no muerden ni pican, pero están cubiertas por miles de pelos urticantes que se desprenden y flotan en el aire.

Si vives en estas provincias, sabrás que la presencia de pinos es muy común. Por eso, cualquier empresa de control de plagas en Granada debe tener un plan de acción rápido.

Un contacto accidental con estos pelos puede provocar desde dermatitis severas hasta problemas respiratorios o inflamaciones graves en las mucosas de los perros, que suelen ser las víctimas más frecuentes al intentar olisquearlas.

Métodos eficaces para frenar la «procesión» de bajada

Para combatir las plagas en Granada ofrece un entorno donde la prevención es la clave del éxito. Existen varios métodos para actuar antes de que las orugas supongan un peligro real:

  • Endoterapia: Es un tratamiento que consiste en inyectar el producto directamente en el sistema vascular del pino. Es limpio, seguro para el entorno y muy eficaz porque actúa desde el interior del árbol.
  • Retirada mecánica: Cuando los nidos son accesibles, se pueden cortar y destruir de forma controlada antes de que las orugas inicien su marcha.
  • Anillos de interceptación: Son trampas físicas que se colocan en el tronco del árbol para capturar a las orugas mientras bajan, evitando que lleguen al césped o al pavimento.

Protección y seguridad para tus pinos

La mejor forma de gestionar esta situación es no esperar a ver la fila de orugas en el suelo. Una actuación temprana ahorra complicaciones y garantiza que puedas disfrutar de tu jardín o de las zonas comunes sin miedo. Si has detectado nidos en tus árboles o te preocupa que la bajada esté cerca, busca asesoramiento para aplicar el tratamiento que mejor encaje con tu caso.

Puedes solicitar información sin compromiso para evaluar el estado de tus pinos y asegurar tu propiedad antes de que empiece la temporada crítica. Actuar ahora es la mejor garantía para mantener tu entorno libre de riesgos este año.